El Tajo, el río más largo de la
península ibérica, en su curso medio-alto bordea Toledo y prosigue su
serpenteante camino de meandros hacia Talavera de la Reina pero antes, cerca de
la Puebla de Montalbán, es represado en el embalse de Castrejón. Campos de
cereales, algunos almendrales y otras arboledas de alisos o chopos se extienden
por las lomas y depresiones que conforman el paisaje circundante de suaves
ondulaciones hasta llegar a la margen izquierda del embalse, donde siglos de erosión
de viento y agua sobre el terreno arcilloso han creado cárcavas asombrosas. La
tierra rojiza y ocre con manchones verdes de los cortados se alza en vertical superando
los cien metros en su pico más elevado, el Cambrón, separándose de la lámina
plateada de agua en dirección al azul del cielo. Declarado monumento natural por
la Junta de Castilla-La Mancha, el paraje cobró cierta fama gracias a un
anuncio televisivo de Coca-cola y en la actualidad es visitado por gente sobre
todo de los alrededores. Dicen que desde entonces también se han rodado allí otros
anuncios de coches y episodios de conocidas series de televisión.
Se llega a las cárcavas por la
carretera CM-4000, tomando un pequeño desvío mal señalizado ―por lo que hay que
ir atentos para no pasarlo por alto―, más o menos a la altura del kilómetro 26.
Avanzando por el camino de tierra apelmazada, se llega enseguida al primer
aparcamiento, donde comienza la Senda Ecológica de las Barrancas, que tiene una
extensión de 4 kilómetros y cuenta con varios miradores protegidos con cercados
de madera. Esta fácil ruta de senderismo conduce desde lo alto de las cárcavas
hasta las orilla del embalse, si se quiere. Los primeros dos kilómetros aproximados
de la senda ecológica, que avanza entre campos de labranza por una cuesta
polvorienta, carecen de interés, por lo cual es preferible proseguir con el
coche hasta el mirador del Cambrón, donde también hay un aparcamiento, e
iniciar en ese punto el recorrido a pie. Desde el mirador del Cambrón se
obtiene una magnífica perspectiva del entorno, abarcando prácticamente toda su
belleza natural. A continuación la senda avanza pegada a los cortados y ofrece
diversas vistas del magnífico paisaje. Pero no está vallada ni señalizada y hay
puntos de evidente peligro: ya ha habido muertes por despeño, puede que debidos
a despistes que hacen perder pie. El último hito de la senda es el mirador de los
Enebros, desde donde parte un estrecho y empinado sendero que conduce a la
orilla del embalse. Esta es la única parte del recorrido que ofrece alguna
dificultad y para la que se necesita un calzado apropiado de buen agarre y se
agradecen los bastones de marcha.
Se debe tener en cuenta que toda
la senda ecológica discurre por zonas que no ofrecen ninguna sombra, por lo
cual han de evitarse los días soleados de pleno verano. La primavera es una
excelente época para efectuar la visita porque la vegetación de tomillos, romeros,
retamas y enebros luce ese verde de lo nuevo tan hermoso, está en plena actividad
la abundante avifauna que habita los cortados ―cigüeñas, halcones peregrinos,
búhos reales, lechuzas, buitres negros…― y las aguas ―cormoranes, garzas,
azulones, patos, martinetes…―, y por los campos corretean conejos, liebres y
perdices. El sol de la tarde dota de una
luz especial a las barrancas y arrecifes, creando preciosos contrastes de
sombras que quedan excelentemente reflejados en las fotografías.
Aunque es indiscutible la
belleza de este monumento natural, su extensión no da para muchas horas de estancia,
por lo cual se puede aprovechar el día visitando por la mañana la ciudad de
Toledo y, si se quiere, cruzando el Tajo en tirolina o paseando por sus márgenes.
La lengua destrabada
Si te interesan los asuntos de lengua y escritura, te invito a leer La lengua destrabada. Manual de escritura, publicado por Marcial Pons (Madrid, 2017). Clica en este enlace para entrar en la página de la editorial, donde encontrarás la presentación del libro y este pdf, que recoge las páginas preliminares, el índice y la introducción completa.
Muy bonito Carmen no conozco y esa zona y me han encantado esas fotos que has puesto con esos impresionantes paisajes.
ResponderEliminarGracias por compartirlo.
Un beso
Es un lugar precioso, en efecto, que merece la pena conocer.
EliminarGracias por pasarte a leer, Conxita.