martes, 21 de marzo de 2017

Un paseo por el borde de las barrancas: las Cárcavas de Burujón

Cárcavas de Burujón

El Tajo, el río más largo de la península ibérica, en su curso medio-alto bordea Toledo y prosigue su serpenteante camino de meandros hacia Talavera de la Reina pero antes, cerca de la Puebla de Montalbán, es represado en el embalse de Castrejón. Campos de cereales, algunos almendrales y otras arboledas de alisos o chopos se extienden por las lomas y depresiones que conforman el paisaje circundante de suaves ondulaciones hasta llegar a la margen izquierda del embalse, donde siglos de erosión de viento y agua sobre el terreno arcilloso han creado cárcavas asombrosas. La tierra rojiza y ocre con manchones verdes de los cortados se alza en vertical superando los cien metros en su pico más elevado, el Cambrón, separándose de la lámina plateada de agua en dirección al azul del cielo. Declarado monumento natural por la Junta de Castilla-La Mancha, el paraje cobró cierta fama gracias a un anuncio televisivo de Coca-cola y en la actualidad es visitado por gente sobre todo de los alrededores. Dicen que desde entonces también se han rodado allí otros anuncios de coches y episodios de conocidas series de televisión.

Se llega a las cárcavas por la carretera CM-4000, tomando un pequeño desvío mal señalizado ―por lo que hay que ir atentos para no pasarlo por alto―, más o menos a la altura del kilómetro 26. Avanzando por el camino de tierra apelmazada, se llega enseguida al primer aparcamiento, donde comienza la Senda Ecológica de las Barrancas, que tiene una extensión de 4 kilómetros y cuenta con varios miradores protegidos con cercados de madera. Esta fácil ruta de senderismo conduce desde lo alto de las cárcavas hasta las orilla del embalse, si se quiere. Los primeros dos kilómetros aproximados de la senda ecológica, que avanza entre campos de labranza por una cuesta polvorienta, carecen de interés, por lo cual es preferible proseguir con el coche hasta el mirador del Cambrón, donde también hay un aparcamiento, e iniciar en ese punto el recorrido a pie. Desde el mirador del Cambrón se obtiene una magnífica perspectiva del entorno, abarcando prácticamente toda su belleza natural. A continuación la senda avanza pegada a los cortados y ofrece diversas vistas del magnífico paisaje. Pero no está vallada ni señalizada y hay puntos de evidente peligro: ya ha habido muertes por despeño, puede que debidos a despistes que hacen perder pie. El último hito de la senda es el mirador de los Enebros, desde donde parte un estrecho y empinado sendero que conduce a la orilla del embalse. Esta es la única parte del recorrido que ofrece alguna dificultad y para la que se necesita un calzado apropiado de buen agarre y se agradecen los bastones de marcha. 

Se debe tener en cuenta que toda la senda ecológica discurre por zonas que no ofrecen ninguna sombra, por lo cual han de evitarse los días soleados de pleno verano. La primavera es una excelente época para efectuar la visita porque la vegetación de tomillos, romeros, retamas y enebros luce ese verde de lo nuevo tan hermoso, está en plena actividad la abundante avifauna que habita los cortados ―cigüeñas, halcones peregrinos, búhos reales, lechuzas, buitres negros…― y las aguas ―cormoranes, garzas, azulones, patos, martinetes…―, y por los campos corretean conejos, liebres y perdices.  El sol de la tarde dota de una luz especial a las barrancas y arrecifes, creando preciosos contrastes de sombras que quedan excelentemente reflejados en las fotografías.


Aunque es indiscutible la belleza de este monumento natural, su extensión no da para muchas horas de estancia, por lo cual se puede aprovechar el día visitando por la mañana la ciudad de Toledo y, si se quiere, cruzando el Tajo en tirolina o paseando por sus márgenes. 









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2 comentarios:

  1. Muy bonito Carmen no conozco y esa zona y me han encantado esas fotos que has puesto con esos impresionantes paisajes.
    Gracias por compartirlo.
    Un beso

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    1. Es un lugar precioso, en efecto, que merece la pena conocer.
      Gracias por pasarte a leer, Conxita.

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