miércoles, 6 de marzo de 2013

Los usos del infinitivo



los usos del infinitivo
¿A dormir tan temprano?
El infinitivo, junto con el gerundio y el participio, es una forma no personal del verbo, caracterizada por su terminación –r  a la que se antepone la vocal propia de cada una de las conjugaciones: cantar, leer, vivir. Como el gerundio, tiene forma simple y compuesta: cantar; haber cantado.
Los infinitivos del español pueden ser verbales y nominales según los contextos en los que se usen. Los verbales aparecen en perífrasis, oraciones subordinadas, algunas construcciones dependientes no oracionales y en oraciones independientes:
1.      Perífrasis verbal: Ya nada se puede hacer por él.

2.      Oración subordinada: Lamento mucho llegar tarde.

3.      Construcción dependiente no oracional (grupo verbal): Veíamos a los barcos alejarse de la costa.

4.      Oración independiente: ¿Salir a estas horas?
Los infinitivos nominales se asimilan gramaticalmente a los sustantivos: su andar cadencioso; un rojizo atardecer. Son mucho más numerosos en la lengua literaria que en los demás usos lingüísticos y se suelen dividir en dos grupos:

1.      Infinitivos nominales de naturaleza léxica, que se presentan en los diccionarios como nombres comunes: Le comunicó su pesar por la reciente muerte. Casi todos admiten el plural: amanecer/amaneceres; cantar/cantares; decir/decires; haber/haberes; querer/quereres.

2.      Infinitivos nominales de naturaleza sintáctica, como deambular, aprender u olvidar, que no admiten plural pero sí artículos indefinidos y adjetivos: La vejez, ese olvidar incesante de lo que se acaba de hacer. Alberto continuó su deambular silencioso por la casa.    

El abundantísimo empleo del infinitivo tanto en la lengua oral como en la escrita no suele presentar dificultades en ninguna de las diversas funciones sintácticas que asume: 

·         Sujeto: Querer es poder.

·         Atributo: Vivir es luchar.

·         Complemento predicativo: La escuché llorar.

·         Complemento directo: Quiero escribir una novela.

·         Complemento indirecto: Dedica todo su tiempo a cuidar de sus hijos.

·         Construcción dependiente no oracional: De niños contemplábamos a las nubes perseguirse raudas por el cielo.

·         Complemento circunstancial: Sintió gran desilusión al hablar con él.

·         Complemento del nombre: Me agrada  su modo de sonreír.

·         Complemento del adjetivo: Será doloroso de contar.

·         Complemento del adverbio: Se  desmayó antes de empezar a cantar.

  Sin embargo, conviene tener en cuenta ciertos usos que no se consideran correctos:

1.      Infinitivo de generalización: Construcción en la que se emplea el infinitivo como verbo principal sin el apoyo de ningún otro verbo y sin que forme parte de una perífrasis verbal. Suele aparecer con «verbos de decir» o similares: Ante todo, decir que agradezco la invitación para participar en este acto. Mejor, quiero decir; he de decir; me gustaría decir. Otros ejemplos: Como conclusión, señalar que…;  añadir, para terminar, que...;  en la información deportiva, destacar que....

2.      Infinitivo en lugar de imperativo en segunda persona del plural: ¡Callar! en lugar de ¡callad!; subir en lugar de subid dormiros en lugar de dormíos.

3.      Infinitivo + se en sustitución del imperativo: Callarse todos en lugar de callaos todos; darse prisa en lugar de daos prisa.

4.      Infinitivo en lugar de presente de subjuntivo en construcciones imperativas negativas: No hacerle llorar en lugar de no le hagáis llorar; no quejarse si os perdéis  no quejaros si os perdéis en lugar de no os quejéis si os perdéis.

5.      Construcción de sustantivo + a + infinitivoasuntos a tratar; problemas a resolver. Se considera un galicismo, aunque está muy arraigado en la lengua y hay ejemplos antiguos. La Real Academia admite cantidad a ingresar cantidad a deducir porque son expresiones consolidadas en el ámbito de la economía. Sin embargo, para el resto de los casos se establece la norma de que esta construcción ha de emplearse con sustantivos abstractos como asunto, tema, ejemplo, cuestión, aspecto, punto, cantidad y similares, el verbo ha de ser transitivo como realizar, resolver y otros de significado parecido, y la preposición no debe ser intercambiable sin que cambie la construcción sintáctica por las preposiciones que, por parahorario a cumplir, mejor horario que cumplir; asuntos a debatir, mejor asuntos para debatir; cuestión a definir, mejor cuestión por definir. Hay que tener en cuenta, además, que en muchos casos la construcción es redundante, pues el sustantivo ya expresa por sí solo el significado de a + infinitivoEstas son las tareas a realizar, mejor estas son las tareas. Los objetivos a cumplir son los siguientes, mejor, los objetivos son los siguientes. Juan es un ejemplo a seguir  para todos, mejor Juan es un ejemplo para todos. 

No debe confundirse esta construcción con el infinitivo preposicional que forma parte de muchas locuciones adverbiales, introducidas en su mayoría por la preposición a: a contar (de o desde); a correr; a decir verdad; a saber; a juzgar por; a mandar; a más no poder; a más tardar; a más ver; a rabiar; a seguir bien. Todas ellas son, por supuesto, correctas, así como las construidas con otras preposiciones: de armas tomar; sin ir más lejos.

Terminaré señalando,  de todas las perífrasis verbales en las que participa el infinitivo, dos muy frecuentes que suelen provocar confusiones: deber + infinitivo y deber de + infinitivo.

1.      Deber + infinitivo expresa siempre obligación: Los viajeros deben llegar dos horas antes del vuelo (y nunca deben de llegar). Debes comértelo todo (y nunca debes de comértelo). Creo que no deberías trabajar tanto (y no creo que no deberías de trabajar tanto).

2.
      Deber de + infinitivo expresa posibilidad o suposición: Deben de ser las cuatro. Ya deben de haber llegado. Su hija debe de tener unos veinte años. Sin embargo, en este caso la lengua culta también acepta la construcción sin preposición: Deben ser las cuatro. Ya deben haber llegado. Su hija debe tener unos veinte años. 

Una  última perífrasis verbal menos frecuente  pero que también induce a error es hacerse de rogar. Muchos correctores suprimen la preposición de  que en este caso está aceptada. Tan correcto es decir o escribir hacerse de rogar como hacerse rogar, e incluso es más habitual la primera forma.

En Imperativo,infinitivo y un caldillo de espárragos se exploran con mayor extensión los cruces entre los usos de estas dos formas verbales.


La lengua destrabada

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2 comentarios:

  1. Este blog es una maravilla, Carmen. Estoy leyendo tu libro: Nada del otro jueves. Besos.

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    1. Gracias, Isabel. Espero que te guste Nada del otro jueves.

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