Mostrando entradas con la etiqueta cursivas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cursivas. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de abril de 2016

Ortotipografía: cursivas, negritas y signos de puntuación

cursivas, negritas y signos de puntuación
En estos tiempos en que la mayoría escribimos valiéndonos de ordenadores o computadoras y, por tanto, tenemos acceso a las distintas familias de fuentes y formatos de las letras, a menudo surgen dudas sobre su uso que antes no se planteaban más que las personas que se dedicaban a oficios relacionados con la edición y la imprenta. La ortotipografía, como ya he señalado en otras entradas de este blog, es la disciplina eminentemente práctica que combina ortografía y tipografía para establecer pautas comunes en materias tales como los estilos de letras ―redonda, cursiva, negrita, versal, versalita―, el uso de mayúsculas o minúsculas, la disposición de las notas, las citas, el espaciado, la puntuación y demás semejantes.

La combinación de letras y signos de puntuación en cursiva y negrita es asunto que preocupa no solo a los correctores de estilo y pruebas, sino también a todo escritor meticuloso. Cuando un texto se escribe íntegramente en letra cursiva, no existe vacilación para componer todos los signos de puntuación que necesite en ese mismo estilo de letra. Lo mismo cabría afirmar respecto a los textos compuestos en negrita, si bien son bastante escasos por la excesiva mancha que crean en la página (sobre todo si es impresa) y se suelen  limitar a títulos o subtítulos. Sin embargo, cuando se trata de palabras aisladas en cursiva o negrita dentro de un texto compuesto en redonda, surgen las dudas.

Para analizar el estado de la cuestión, se debe establecer, en primer lugar, una distinción entre los signos de puntuación simples (coma, punto, punto y coma, dos puntos, puntos suspensivos) y los signos de puntuación dobles (comillas, interrogación, exclamación, paréntesis, corchetes) que se escriben junto a una o varias palabras seguidas compuestas en cursiva o negrita. En el caso de los simples, una buena parte de los ortotipógrafos consideran que deben mantener el mismo estilo de letra que la palabra a la que acompañan. Por consiguiente, se escribiría:

No te pierdas El olivo; es la última película de Isabel Coixet.
A Jaime le gusta decir tonterías como tragiversar, estruégano o la Soborna: no lo aguanto.

Este es el criterio que se mantiene en muchas casas editoriales españolas y americanas. No obstante, hay ortotipógrafos (y lingüistas) defensores de una postura diferente: sostienen que el signo de puntuación simple ha de conservar el estilo de letra predominante en la oración, prescindiendo del que tenga la palabra junto a la cual se escriba, puesto que dicho signo puntúa oraciones y no palabras. Por tanto, un signo de puntuación simple se compondrá de redonda siempre que la oración en la que aparezca la palabra en cursiva o negrita esté compuesta también de redonda. Este criterio parece hoy minoritario entre las casas editoriales.

Por lo que respecta a los signos de puntuación dobles de interrogación, exclamación y comillas escritos junto a palabras en cursiva dentro de un texto compuesto en letra redonda, el criterio mayoritario establece que se compondrán de cursiva cuando la palabra, locución o título afecte a ambos signos y de redonda en caso contrario. Así pues, escribiremos:

¿Que todavía no has ido a ver La chica danesa?
«¿Eso de sacco di merda será peor que  fuck you?», se preguntó Marito.
Busqué sin encontrar ¿Quién teme a Virginia Woolf? en la cartelera.
¡La dama de las camelias no es mejor que Guerra y paz!

Una regla tipográfica universal en este caso establece que se ha de mantener para el signo de cierre el mismo estilo de letra que se empleó para el de apertura.

Aunque al comienzo he unido la suerte de las palabras compuestas en cursivas y las compuestas en negritas, la realidad es que cuando se trata de estas últimas, es más difícil establecer un consenso. Muchos puristas se acogen también en esta cuestión al criterio considerado de buena tipografía que exige para el signo ortográfico adyacente a una palabra compuesta en una familia, tipo o cuerpo distintos a los usados en el resto del texto ese mismo cambio de letra. Por tanto, a una palabra escrita en negritas le debe seguir un signo en negritas. Sin embargo, muchos ortotipógrafos, aduciendo que las negritas manchan en exceso la página (sobre todo impresa, como ya he señalado), solo admiten el uso de signos de puntuación en negrita ―en especial si se trata de los dobles― cuando la oración completa vaya compuesta en ese estilo de letra.

En lo referente a los paréntesis, corchetes y rayas, la regla tipográfica de consenso establece que se debe mantener el mismo formato del signo de apertura en el de cierre; asimismo, establece que el signo de apertura se compondrá en idéntico formato que el texto donde aparece, a no ser que encierre una o varias palabras escritas en cursiva y ninguna de redonda: en este caso, adopta este mismo formato de letra. Así, escribiremos:

Ese libro (Princesas y payasos vestidos de raso) no me gustó.
No lo encontré en la biblioteca (ese libro, ya sabes: Princesas y payasos vestidos de raso).
El hueso estaba cerúleo [sic].

En el caso de uso (bastante improbable) de negritas, se aplicarían las mismas reglas, pero se mantienen las objeciones y restricciones ya explicadas con anterioridad.

Para las llamadas de notas, el criterio mayoritario es componerlas en cursiva cuando el texto está íntegramente escrito en cursiva, y de redonda, cuando solo se trate de una palabra en cursiva dentro de un texto en redondas. No obstante, hay sellos editoriales que componen las llamadas de nota adyacentes a una palabra escrita en cursiva también en cursiva. El número de la nota a pie de página o al final siempre se compondrá de redonda. En el caso improbable de llamadas junto a palabras en negritas, se aplicarían los mismos criterios, con las restricciones ya señaladas.

Para finalizar, recuérdese, como norma general, que una vez decidido el criterio que se va a emplear para la composición de un texto, ha de mantenerse de principio a fin. Los correctores de estilo y pruebas deben asegurarse de las pautas que se siguen en los sellos que contraten su trabajo.


La lengua destrabada
Si te interesan los asuntos de lengua y escritura, te invito a leer La lengua destrabada. Manual de escritura, publicado por Marcial Pons (Madrid, 2017). Clica en este enlace para entrar en la página de la editorial, donde encontrarás la presentación del libro y este pdf, que recoge las páginas preliminares, el índice y la introducción completa.  

  









miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ortotipografía para e-escritores


e-escritores
Mucho antes de la aparición de la imprenta, los amanuenses fueron creando sus propios estilos de composición y signos de puntuación para facilitar la lectura y la comprensión de los textos. El interés por recopilar y sistematizar estos signos también viene de antiguo, pues ya en el siglo I Valerio Probo dedicó su esfuerzo a recoger todas las abreviaturas empleadas. La evolución no se detuvo con la invención de la imprenta, y el libro impreso sirvió para universalizar determinados usos y convenciones en la escritura.

Estos usos y convenciones de la lengua escrita se recogen en la actualidad en la ortotipografía, disciplina eminentemente práctica que combina ortografía y tipografía para establecer pautas comunes en la edición de textos: uso de mayúsculas y minúsculas, espaciado, estilos de letras, puntuación y demás.

Como cada vez somos más quienes escribimos un blog o nos autoeditamos en plataformas digitales, en esta entrada presento los aspectos de ortotipografía  básicos que hay que tener en cuenta.

1. Títulos
Hay dos modos de escribir el titulo en  la cubierta y portada de un libro:
·                    Todo en mayúsculas:  LA HISTORIA ESCRITA EN EL CIELO
·                    Con mayúscula inicial y el resto en minúsculas: La historia escrita en el cielo
Sin embargo, nunca se deben escribir con mayúscula inicial cada una de las palabras y el resto en minúsculas: La Historia Escrita En El Cielo.

2. Dedicatoria
Es un texto corto con el que se dedica la obra. Se coloca en página independiente después de la cubierta, portadilla y portada, un poco más arriba de la mitad de la página, alineado a la derecha  y por lo general en letras cursivas. No termina con punto:
A mis lectores de siempre

3. Mayúsculas (versales y versalitas), minúsculas (caja baja), cursivas y negritas
En líneas generales, se escriben con mayúscula inicial todos los nombres propios y con minúscula inicial todos los nombres comunes.
·                    Los nombres de los días de la semana, meses y estaciones del  año son comunes y, por tanto,  no se escriben en mayúsculas, a no ser que formen parte de un nombre propio: octubre, pero Hospital Doce de Octubre; viernes, pero Viernes Santo.
·                    Los nombres propios de organismos, establecimientos, entidades culturales, premios, acontecimientos deportivos, etc., se escriben con mayúscula inicial todos sus componentes, salvo preposiciones y conjunciones: Premio Nobel de Literatura, Oriente Próximo, Movimiento Veintiséis de Octubre, Dirección General de la Mujer, el Gato con Botas.
·                    Los nombres propios de libros, artículos, folletos, fascículos y obras de arte (pintura, escultura, música, ballet, películas, etc.) se escriben con mayúscula inicial la primera palabra y el resto en minúsculas (a no ser que se incluya un nombre propio): La muerte tenía un precio; «Las armas de los conquistadores en la Antigüedad clásica»; El lago de los cisnes; El entierro del conde de Orgaz. 
·                    Los nombres propios de periódicos y revistas se escriben con mayúscula inicial cada una de las palabras que lo componen (con excepción de preposiciones y conjunciones): Nueva Revista de Filología Hispánica; Anuario Español de Implantes Dentales; Diario Montañés.

Se escriben con letra cursiva (también llamada bastardilla o itálica):
·                    Los títulos de libros, diarios, revistas, folletos, fascículos y blogs: Tratado de física; La pintora de estrellas; La Vanguardia; blog Sin borrones.
Constituyen una excepción los nombres de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento, así como las palabras, Biblia, Corán y Evangelio, que se escriben siempre de redondo, a no ser que formen parte de un título: Corán, pero Estudio crítico del Corán.
·                  Los nombres de las obras de arte, ya sea pintura, escultura, música, ballet, películas, etc.: Las hilanderas; Muerte en Venecia; Amor y Psique; La marsellesa.
·                  Los nombres propios de barcos, aviones y animales, pero no las marcas comerciales ni los nombres de bares, restaurantes, etc.: el barco Cabo de Hornos, el avión Miguel Delibes, el gato Melitón, pero Bar Golondrinas, colonia Nenuco, Teatro Español, Círculo de Bellas Artes.
·                  Las frases y locuciones latinas, menos las ya castellanizadas por la RAE e incluidas como tales en el diccionario: margaritas ante porcos; pauca, sed bona; per fas et nefas; pero currículum y per cápita. Debe tenerse en cuenta que las normas académicas de 2010 anulan lo dispuesto hasta entonces sobre latinismos, y los que se consideran castellanizados se han reducido mucho: habeas corpus, vox populi o sui generis, por ejemplo, pasan a escribirse en cursiva y sin tildes, como el resto de extranjerismos.
·                  Las frases, palabras o expresiones en lengua extranjera, siempre que no se hayan castellanizado: be happy, chartreuse, western, windsurf, pero espaguetis, yogures, champú.         
·                  Las palabras mal escritas de forma intencionada: Me duele el estruégamo.
·                  Los sobrenombres y apodos de escritores y artistas cuando van junto al nombre propio: José Martínez Ruiz, Azorín; Manuel Benítez, el Cordobés.
Sin embargo, se escriben de redondo cuando se emplea el apodo en lugar del nombre propio: El Cordobés toreará mañana. Tampoco se escriben de cursiva los sobrenombres de reyes, papas y santos: Pedro el Cruel, Alfonso X el Sabio, Isabel la Católica.
·                    Los nombres latinos de géneros y especies de plantas, árboles, animales, etc., por los que se conocen internacionalmente: Pelargonium sinoides, Prebytis senex, Australophitecus africanus (la primera palabra se escribe con mayúscula inicial y la siguiente con minúscula).
·                    La palabra o expresión que a continuación se define en el texto: entre las acepciones del verbo tener…; la expresión salir por piernas…
·                    Cualquier palabra, frase u oración que por una razón justificada se quiera destacar dentro de un texto, aunque no exista motivo tipográfico para hacerlo. Este uso debe ser muy limitado, pues si proliferan las cursivas, pierden su valor de llamar la atención y a los ojos del lector resultan caprichosas y sin sentido. 

Se escriben en negrita (o negrilla):
·                    Títulos, subtítulos de capítulos o partes de un texto. No se suele emplear para hacer resaltar palabras dentro de un texto, y muchas editoriales desaconsejan su uso. Sin embargo, son útiles en las entradas de los blogs, pues destacan más que las cursivas y se convierten en una útil herramienta para paliar las limitaciones tipográficas de la mayoría de las plataformas que los albergan.

4. Comillas
Existen tres tipos: las latinas o angulares («»), las altas o inglesas (“”) y las simples (‘’). Las comillas habituales en España son las latinas o angulares (« »), pero en el resto de América Latina predominan las del mundo anglosajón (“”). Cuando se tienen que añadir comillas dentro de una frase ya entrecomillada, se emplean las altas o inglesas (“”) en España y las comillas simples (‘’) en América Latina. Las comillas simples se utilizan también tanto en España como en América Latina para acotar significados o aclaraciones sobre el sentido de un término o frase. Y siempre que se abren comillas hay que cerrarlas, añadiendo además el signo de puntuación que corresponda dentro o fuera de las comillas según la construcción de la oración.
Se escriben entre comillas
·                    Los títulos de conferencias, de capítulos de un libro y de artículos de una revista, periódico o blog:
«Carlos y su imperio», en El Imperio español de Carlos V; «Narrar en segunda persona: Nada del otro jueves», en el blog Sin borrones (5 de diciembre de 2012, http:/http://sinborrones.blogspot.com.es/2012/12/narrar-en-segunda-persona-nada-del-otro.html/).
·                    Dentro de una obra literaria, los pensamientos de un personajes que están en estilo directo:
«Ese árbol se va a secar», pensó el niño.
·                    Las citas textuales:
«Marie se devanó los sesos buscando alguna destreza que, como a Teodora, le permitiera ganarse la vida sin depender de nadie, pero para su desgracia no poseía ninguna. Nadie le pagaría por leer aunque fuera en latín o en francés,  por  bordar en su bastidor como tantas otras mujeres, ni por pintar con su pluma dibujos anodinos». (Carmen Martínez Gimeno, La historia escrita en el cielo, ebook Amazon, 2012.)
Sin embargo, las citas que abren un libro, capítulo o entrada de un blog no suelen llevar comillas y se componen sangradas y en cuerpo menor.  Si las citas dentro de un texto abarcan más de cuatro líneas, también se suprimen las comillas y se componen en cuerpo menor y sangradas.
·                    Los diálogos requieren las comillas de seguir (») cuando tras un punto y aparte o dos puntos sigue hablando el mismo personaje:
―No os inquietéis, porque nada me ocurrió. Vi lo siguiente:
»Al alejarme del barco, salió un bulto entre la neblina.

5. Citas
Siempre que se emplea la creación de otra persona, hay que indicarlo. Si son palabras textuales, al final de las comillas o en nota aparte se citará la procedencia:
·                    En las referencias a libros, se cita el autor, nombre del libro, lugar de edición, editorial, año y páginas: Karl Marx, Miseria de la filosofía, Buenos Aires, Siglo XXI Ed., 1974, pp. 57-75.
·                    En las referencias a artículos, se cita el autor, el título del artículo, el nombre de la revista, el volumen o número, el lugar, la fecha  y las páginas: Manuel Cruz, «El hombre de nieve», en Revista Literaria Universal, 53, octubre de 2009, Zaragoza, pp. 5-12.
·                    En el caso de  libros colectivos, se citan las contribuciones como si se tratara de un capítulo dentro de una obra: Carmen Martínez Gimeno, «Corazón de manzana», en Cuentos con corazón, Madrid, Ediciones B, 2005.
·                    Si se trata de un libro digital, se cita el autor, el título, la plataforma y el año:
Carmen Martínez Gimeno, El ala robada y otros cuentos, ebook Amazon, 2012.
·                    Las entradas o post de un blog son en realidad artículos y como tales se tratan: nombre del autor, título de la entrada,  título del blog y fecha: Carmen Martínez Gimeno, «Ortotipografía para e-escritores», Sin borrones, 13 de diciembre de 2012.

6. Letras y cifras
La tendencia es escribir los números con cifras, pero hay algunos casos en los que se prefieren las letras. Estas son las reglas más habituales:
·                    Se escriben con letra los números cardinales que indican espacio de tiempo, edad y duración: veinte años; dos horas; tres segundos.
·                    Se escriben con letra los números cardinales dígitos, es decir, del cero  al nueve: se comió dos manzanas; vendió nueve relojes.
La excepción son las listas o relaciones, ya sea de ingredientes, fórmulas médicas u objetos de un botiquín: 2 patatas, 1 taza de arroz, 3 muslos de pollo, 2 vasos de agua.
·                    Se escriben con letra la enumeración de los palos de la baraja: el tres de bastos, el siete de espadas.
·                    Se escriben con letra los números que entran en denominaciones de calles, instituciones, organizaciones, etc.: Calle de Cuatro Vientos; Hospital Doce de Octubre.
·                    Se escriben con letras las fechas de los documentos judiciales, notariales, bancarios, etc.: en Madrid, a veintisiete de enero de dos mil doce.
·                    Se escriben con letra los adjetivos numerales que indican orden: llegó la primera; es la tercera vez que te lo digo.
Según las normas de la tipografía clásica, tampoco se puede escribir un número con cifra si comienza párrafo o va después de punto. A veces basta con cambiar el orden de la oración para evitarlo o añadir una palabra: El año 2000 ya queda lejos. Hubo 20 heridos en el descarrilamiento.

7. Siglas y acrónimos
·                    Las siglas se forman con las letras iniciales de las palabras que componen  los nombres propios colectivos y originan un vocablo nuevo que se lee deletreando o silabeando: OTAN, FMI. Se escriben siempre en mayúsculas y sin puntos. Hay siglas que duplican sus letras porque su enunciado es plural: CC OO; EE UU, pero solo es posible cuando constan de dos palabras. No es correcto formar el plural de las siglas añadiendo apóstrofo seguido de s, a pesar de ser un uso muy extendido: una ONG; muchas ONG; el plural es invariable.
·                    Los acrónimos son palabras formadas con una o varias sílabas de los diversos componentes de un nombre propio colectivo: Benelux, Renfe, Interpol. Se escriben como un nombre propio normal y se les aplica las mismas normas de acentuación y formación de plural.


La lengua destrabada
Si te interesan los asuntos de lengua y escritura, te invito a leer La lengua destrabada. Manual de escritura, publicado por Marcial Pons (Madrid, 2017). Clica en este enlace para entrar en la página de la editorial, donde encontrarás la presentación del libro y este pdf, que recoge las páginas preliminares, el índice y la introducción completa.