Los filetes de cinta
de lomo los hice a la plancha al día siguiente de nuestra vuelta a casa, y el
comentario de mi pareja al degustarlos fue que son al cerdo común lo que la
ternera blanca es a la vaca. Me pareció acertado, pues tienen un sabor
agradable, pero mucho más suave que el del cerdo al que estamos habituados, y
la carne es magra y de color más claro. Para cocinar la pieza de jamón decidí
recurrir a la freidora de aire porque consume menos electricidad y se evita el
calor residual del horno, algo no menor en estos días estivales de temperaturas
tan altas. Busqué recetas en internet, sobre todo para no equivocarme con el
tiempo justo de asado, y mezclando los consejos de varias, ideé la mía.
Ingredientes
Mi objetivo era
descubrir ese sabor especial que la alimentación a base de castañas debe de proporcionar.
Por lo tanto, evité añadir a la pieza de jamón demasiados ingredientes y
prescindí de aquellos con sabores fuertes que pudieran opacarlo. Solo empleé
aceite virgen de oliva, sal, miel, ajo en polvo, cebolla en escamas, 4 clavos de
olor, una pizca de pimentón dulce y una pizca de orégano. Además del aceite de
oliva, como líquido usé un vasito de buen brandy.
Elaboración
En el recipiente que iba a utilizar
dentro de la freidora de aire, mezclé el brandy con algo más de aceite, un par
de cucharadas de miel, un puñadito de orégano seco y un puñadito de escamas de
cebolla, y coloqué encima la pieza de jamón en la que ya había insertado los 4
clavos de olor.
Cocinado
Mientras preparaba la cama para la carne, siguiendo el consejo de la mayoría de las recetes de internet, precalenté la freidora a 200º durante 5 minutos. Después introduje el recipiente y, también siguiendo lo que sugerían la mayoría de las recetas publicadas, programé la freidora a 180º durante 55 minutos. Transcurrida la mitad del tiempo, di la vuelta a la carne. El resultado final, una vez dejada reposar la pieza de jamón y ya cortada, fueron unos filetes suaves pero sabrosos, muy agradables al paladar, pero he de reconocer que algo secos según mis pautas. Pienso que la próxima vez reduciré al menos diez minutos el tiempo de asado o bien bajaré a 170º la temperatura. De todos modos, es cuestión de gustos. Nadie se quejó en casa del sabor y la mayoría repitió encantada.
Mis dos manuales de escritura: Breviario de escritura académica y La lengua destrabada. Clica sobre los nombres para obtener más información.



